EL SITIO (PARTE II)

Un Relato de La Sombra del Rey Demonio por José Antonio Cotrina. —Di a las tropas que es obra nuestra —le pidió—. Diles que por fin ha funcionado un hechizo de Hedor. Y ordénales que se dispongan para el combate. Corre. Corre. Grotesco asintió y se encaminó deprisa hacia el campamento. Araña gruñó por lo

EL SITIO (PARTE I)

Un Relato de La Sombra del Rey Demonio por José Antonio Cotrina.  La ciudadela de Balor Doronac jamás había sido tomada. Sus murallas negras se elevaban en la noche como tsunamis petrificados, inmensas e inalcanzables. Las acanaladuras que recorrían en vertical su superficie emitían una leve fosforescencia púrpura, fruto de la magia arcana que velaba

Mañana, a partir de las 10 horas (aproximadamente) estará disponible la campaña de Verkami de Expedición a la Tierra hueca.

Todos para Uno ya a la venta

Por fin ha llegado el día. Desde Summum Creator ponemos a vuestra disposición, en preventa, nuestro primer titulo. Todos para uno: Regime Diabolique. El libro ya esta imprimiéndose a buen ritmo y lo tendremos disponible para los últimos días del mes de agosto. Ademas, os hemos añadido la posibilidad de adquirir los dados ubiquity, por

Aqui esta por fin. Tras mucho trabajo os presentamos nuestro primer trabajo. En Todos para uno: Régime Diabolique Os ofrecemos la posibilidad de meteros en la piel de a uno de los Mosqueteros del Rey, la guardia de élite de Francia durante el reinado de Luis XIII. En el interior del libro podrás encontrar todo el

Año 3, día 183 Tras una prolija conversación, Andrée, Strindberg y yo hemos decidido irnos. Hemos vivido codo con codo con estos indígenas durante, calculo, unos siete años, y hemos aprendido muchas cosas de ellos. Esto se ha convertido en nuestro hogar, pero sabemos que no lo es, y nunca nos hemos resignado a no

Día 8 ¡Hemos descubierto un poblado! Y es muy significativo, recordándonos al señor Verne, o quizá a ese clásico de La familia Robinson suiza, del señor Wyss. Se trata de un enclave arbóreo, encaramado a una docena de árboles gigantes, conformando un rompecabezas tridimensional de plataformas, puentes y escalas de cuerda, con algunos refugios excavados

Día 7 Nos hemos tomado un día de descanso y hemos partido «temprano» esta mañana, o al menos eso nos parece. Estamos recorriendo el sendero que parecen haber practicado los desconocidos. Los carros no progresan con demasiada fluidez, pero tampoco van tan mal como había previsto. Conseguimos avanzar entre kilómetro y kilómetro y medio por

Día 5 Confirmado: no tenemos la menor esperanza de reparar el Águila sin las sofisticadas herramientas que no hemos traído con nosotros y no podemos fabricar en este entorno salvaje. Ahora ponemos todo nuestro empeño en acoplar ruedas a los trineos, con la esperanza de convertirlos en carromatos que podamos arrastrar sin demasiado esfuerzo. Tras

Día 4 Aquí terminan los días de vuelo del Águila, me temo. Justo cuando la tormenta escampaba, una potente corriente descendente nos ha hecho chocar contra lo que parece el helecho más gigantesco que quepa imaginar, y su áspera superficie ha desgarrado cubierta, góndola y cuerdas por igual. Fuimos cayendo al suelo de rama en